jueves, 12 de noviembre de 2015

Sobrevivimos al primer año!!!

Un album de fotos fue el culpable de devolver la película al primer año de vida de Paloma y fue entonces que hice conciencia de toda la odisea que es en realidad y de lo grande que somos por sobrevivir a esta etapa...

Hablo en plural, pues no solo sobrevive el bebé al cuidado de dos autodidactas, que movidos por el amor, cometen cualquier cantidad de tonterías en ese enorme reto de cuidar de alguien mas... Pobre Paloma nadie alcanza a imaginarse todas las burradas, desde poner el cinturón de la silla del carro al revés, hasta dejarla caer del coche pues según yo: "ella no se mueve, no le he enseñado!!!"... Sé que muchos no entienden como alguien sigue vivo después de depender de mis cuidados... hoy pienso, que seguro no soy tan mala!!!

Nótese el cinturón... 

El reto mayor del primer año de crianza es el matrimonio; realmente fundamental, pero aparentemente en lista de espera, tratando de resistir para no volar con el huracán que esta pasando... es inevitable sentir que lo primordial de la vida es el nuevo bebe, es indiscutible que él necesita nuestra atención permanente, el esposo puede esperar, e incluso, ayudar más a ver si entiende porque tanto "voleo". Así paso muchas veces en mi vida, él llegaba de su trabajo a oír una loca parlanchina que solo paraba de hablar para tomar aire, pero lo peor es el tema de conversación: el bebe y todo lo que su universo incluye. Entonces yo parecía poseida por una maniaca que todo el día encontraba nuevas formas de muerte subida, ahogamiento por vomito, traumas por caídas, formulas mágicas para consolar el llanto... ademas me sentía con total permiso de oler a pañal y tener el pelo como un enjambre de abejas la mayor parte del tiempo... pues realmente los minutos eran escasos y yo estaba ahi para ser MAMÁ!!!

Casi olvido que gracias a nuestro matrimonio yo tenia ese nuevo titulo, y estaba aprendiendo a descubrir mi nuevo mundo... él a mi lado sujetando mi mano, para no perderme, y con deseos de recuperar a su esposa y desalojar la maniaca que se coló un día y parece no querer salir. Él es mi complemento, y por suerte recordé a tiempo que sirve para algo más que tener fácil acceso a los pañitos humedos (era su principal función en el cambio de pañal), el sabe cuando lanzar un chiste que en el fondo me alegra el alma, cuando acompañar en silencio, pero sobre todo tiene un poder sobrenatural que creía exclusivo de las madres, el de ser el mejor papá, que el mundo habría podido inventar!

Y hay otro sobreviviente: YO, la mujer alegre que amaba tener el pelo peinado, las uñas pintadas y el rostro sonriente, esa mujer que se perdió un tiempo pensando que había perdido su genero, que ahora a ella solo le correspondía ser Mamá... la recuperé antes de caer y gracias a eso, hoy puedo decir que soy una feliz:

¡MAMÁ, ESPOSA Y DISEÑADORA!