jueves, 29 de junio de 2017

Comiendo saludable...

Una tarea que se hace más difícil a medida que nuestros pequeños van creciendo y descubriendo lo que como mamás tratamos de ocultar celosamente durante tanto tiempo...

Hoy después de una charla sobre nutrición ademas de darme cuenta que no soy la única mamá preocupada por crear hábitos saludables a mi hija, también me cuestione sobre lo que realmente quiero para ella y me devolví un poco en el tiempo en el que me enloquecí librando una agotadora batalla entre el mundo saludable y el de la temible chatarra...

Quería seguir la sugerencia del pediatra de procurar dar a Paloma comida saludable y preferiblemente de origen orgánico... peeeeero... el universo práctico de la comida lista de fácil acceso y además rica, llego a mi vida aunque no lo pedí y jure jamas recibir...

Pero caí por una sencilla razón: en ese mundo paralelo a estas dos realidades estoy YO! que además de ser la mamá de Paloma tengo un trabajo, una casa, un marido, una familia y básicamente: UNA VIDA! me gusta salir, me gusta comer fuera de mi casa, me gusta y cada día quiero ser mas practica y definitivamente siento que a punta de orgánico mi día a día podría convertirse en un verdadero calvario... pero ademas hay un tema de fondo que emocionalmente me desestabiliza y es Paloma que a pesar de mis ideas seguirá descubriendo el mundo, un mundo real que va mas allá de las frutas y verduras u universo lleno de paquetes, hamburguesas, fritos, gaseosas y toneladas de azúcar...

En un principio hacía yo misma toda la comida, jamas le di una compota de frutas de tarro y gracias a un imprevisto probó las de sal y para mi desgracia le encantó, los jugos de caja eran prohibidos en mi casa al igual que la espeluznante gaseosa, pero como el mundo no depende de mis gustos poco a poco y sin darme cuenta fue descubriendo todo lo que con esfuerzo yo había mantenido oculto, y bueno... le gusto!

Entonces me encontré en ese dilema de seguir en una batalla campal en la que no debe comer "chatarra" por lo menos mientras este conmigo o llegamos a un acuerdo en el que de vez en cuando podemos darnos gusto con libertad a ciertas horas del día, y... Decidimos la segunda!

Sí! yo que vendo comida saludable permito a mi hija comer nuggets con papas fritas y gaseosa los fines de semana; y sí! yo que hacia ponquecitos absolutamente orgánicos y sanos me siento con ella a ver TV mientras compartimos un paquete de papas... pero también soy la orgullosa mamá de una pequeña que tiene hábitos saludables porque para mi son mas importantes los HABITOS que los placeres ocasionales y Paloma es un buen ejemplo de esto... en mi casa siempre habrá un frutero al alcance de todos, que ademas no tiene limite de horario ni de cantidad... Para Paloma es un placer PODER DECIDIR ella misma en qué momento y qué comer, ama poder levantarse SOLA y escoger que fruta comerá antes del desayuno y de hecho algunos días tiene el poder de elegir no desayunar en la mesa el tradicional menú sino hacer en la sala un banquete de frutas...

Además este aprendizaje me dejo una enseñanza aún mas valiosa: cuando prohibimos algo lo que en realidad hacemos es abrir la puerta a ese mundo oscuro que definitivamente van a querer conocer si o si, no hay nada mas rico que lo prohibido dicen por ahi...  ahora que sabe que puede consumir gaseosa un día a la semana se hace menos interesante y cada vez es más frecuente que pida otra bebida.. eso si lo que jamas perderá el encanto son los fines de semana donde sus abuelos, que permiten comer lo que ella quiera sin limite ni restricción y yo puedo decir con orgullo, que no solo puedo vivir con esto sino que ademas disfruto de esa complicidad que fortalece el vinculo con sus abuelos mientras crea inmemorables recuerdos de su infancia...







viernes, 9 de junio de 2017

Soy una mamá feliz... con momentos difíciles...

En cualquier etapa de la vida experimentamos crisis existenciales de toda índole, yo desde que soy mamá me enfrento a una muy fuerte que pone en jaque mi parte emocional mas débil: la de ser mamá.

Antes de Paloma fui una profesional integra y feliz, entregada a mi trabajo, apasionada por el diseño, la moda, los textiles, los viajes, las experiencias nuevas, los retos, desafíos... llegó mi momento de decidir que quería hacer en los próximos años a corto plazo y fue entonces cuando renuncié a mi trabajo, con la intención de hacerlo de manera temporal, pues soñaba con dedicar el 100% de mi tiempo, energía, conocimiento y todas mis capacidades a ser mamá, quería hacer la carrera completa, esa carrera que sin lugar a dudas ha sido más gratificante que la que académicamente me reconoció como profesional mediante un diploma de graduación. 

Sin embargo no fue fácil renunciar a un salario y muchísimo menos a la libertad de tiempo y poder de decisión, suena increíble pero mi tiempo dede hace 4 años depende en un 100% de las necesidades de mi pequeña hija, de un hogar que ahora tiene un administrador tiempo completo, de un marido que con un poco de recelo pide tiempo y atención para el también y finalmente de mi espíritu emprendedor que decidió que quería trabajar de manera independiente... 

A veces de nuevo aparece en mi vida esa gran trabajadora con ganas de devorarse el mundo, esa super profesional que quiere conseguir de nuevo un trabajo, montarse en un par de tacones y recorrer el mundo... 

A veces me levanto con ganas de sentarme en un escritorio que no sea el comedor de mi casa, maldecir el trafico porque tengo que llegar a la reunión y quejarme un poco de mi agitada profesión...

A veces anhelo una vida distinta, así como cuando usaba tacones y montaba en avión para trabajar deseaba con todas las fuerzas poder cargar una pañalera e ir al aeropuerto solo para salir de vacaciones... 

A veces y solo a veces quiero volver a tener un sueldo fijo, un jefe y sobre todo un horario laboral!!!

Pero siempre vuelvo al mismo punto: no podría tener el corazón completo si mi vida no fuera la que tengo ahora, la que no solo anhele siempre sino que además forme con mucho esfuerzo y dedicación...la vida que hoy me permite afirmar que si soy una mamá feliz... con momentos difíciles!!!

A veces y solo a veces quejarse se convierte en algo más que un odioso ruido en la cabeza, se vuelve un respiro necesario que libera el alma y nos permite hacer catarsis de nuestra agobiante e inmensamente maravillosa vida!










viernes, 2 de junio de 2017

VACACIONES!!!!

Llego el gran día de ir a conocer a Mickey! Paloma hasta el ultimo momento pregunto si allá vivía Dracula, Daniel Tigre, la patrulla canina y demás personajes imposibles de conocer en estos parques, yo mencionaba algunos que seguro la motivarían pero ella seguía como lora mojada preguntando por Tigres y Trolls...

El primer parque empezó muy regular, yo emocionadisima de ver el espectáculo en vivo de FROZEN, Ana y Elsa en persona bailando y cantando en el castillo de cenicienta era algo mágico, solo para mi, pues mientras yo me deleitaba con el show Paloma solo preguntaba a que horas iríamosa la piscina, que si ya conoceríamos el tigre, que si seguíamos perdidos del hotel (cosa que nunca paso pero ella insistió hasta el fin del viaje) hasta que... nos subimos a las tacitas gigantes que dan vueltas sin parar y así mismo paso con sus carcajadas que se detuvieron al tiempo con la atracción, ahi empezó realmente la aventura para ella... 

Su primera montaña "rosa" fue increíble gritaba como maniaca, se reía como un sonajero y quería subirse una y mil veces... entonces entendimos que el tema con ella no era de conocer a las princesas en persona, o presenciar la magia de un espectáculo en vivo sino de adrenalina pura, sabiendo esto fuimos a todas las atracciones que sabíamos que realmente disfrutaría, dejamos los shows de luces y musicales para otra oportunidad...

Tal ves yo a los 4 años tampoco hubiera querido disfrazarme de Cenicienta recuerdo perfectamente que amaba a Pinocho y jamas quise llevar puesta una falda pomposa llena de escarcha, aun así irónicamente me imaginaba a Paloma matada de ver a Valiente (la única princesa que le gusta)y pidiendo el disfraz para lucirlo mientras la Merida de carne y hueso firmaba su libro de autógrafos. Obviamente eso jamas pasó, conoció a Mickey, Minnie, Goofy, Donald y Pluto en un almuerzo y accedió a tomarse las fotos que Nicolas y yo queríamos tener en el álbum familiar, cuando ya salíamos del restaurante se acerco a Mickey para preguntar si el baño en el que ella había hecho pipí era de él y eso fue lo mejor del almuerzo: haberse sentado en el inodoro de Mickey Mouse... 

La misión mas importante de todo esto era atesorar en su memoria recuerdos maravillosos de unas vacaciones en familia: misión cumplida a cabalidad... oír sus cuentos, historias y fantasías que creo a raíz de la experiencia es lo mas lindo del mundo, conocer como desde su pequeño mundo vivió el viaje es enriquecedor y satisfactorio desde mi punto de vista de mamá, pues como todos los padres del mundo también disfruto la vida a través de mi pequeña hija... ahora a planear las próximas vacaciones... que destino elegiremos esta vez????




martes, 2 de mayo de 2017

SE CRECIÓ MI BEBÉ

Yo la sigo viendo diminuta, aunque ella me recuerda todos los días que ya es “un poco grande, un poco pequeña”. Dice tener 5 años aunque le falten meses para cumplirlos, y asegura que todos estamos equivocados con respecto a su edad. Que cuando sople la vela con el #5 ya todos estaremos seguros también.

 

Lo cierto es que cada día que pasa me siento menos útil para ella que ahora come, se viste, duerme y juega sola. Me siento feliz por el tiempo que me queda, pero una parte de mi quisiera seguir atendiendo sus llamados de ayuda.
Nicolás también la sigue viendo frágil y aún no se siente listo para soltarla del todo. Me pide que entre a las atracciones en las que tubos, piscinas de pelotas e incómodas escaleras que son parte de la diversión para que los PEQUEÑOS puedan correr, saltar, escalar e ir de un lado a otro sin problema. 
Yo, en cambio, no me puedo mover con facilidad. Mi elasticidad es mínima y el ejercicio hecho es el equivalente a una semana de gimnasio. La última vez juré no hacerlo de nuevo. Es hora de darnos cuenta de que ya no nos necesita. La próxima vez me limitaré a ceder el turno para que pueda evidenciar en carne propia lo que es su “frágil pequeñita” en el campo de batalla.
Nuestra pequeña, que es del curso de los grandes del jardín, pasará dentro de poco a ser parte del de los chiquitos de preescolar. Ya tengo en mente el plan de acción, que incluye comprar chaqueta y guantes para el frío de la mañana, levantada temprano para preparar un saludable menú y abastecerme de Pony Plus para que nunca falte en su lonchera. Estoy segura que físicamente está preparada: su sistema inmune podrá combatir el helaje de la madrugada, su mente responderá con atención a cada instrucción y su cabecita la mantendrá en la jugada a la hora del recreo…
Ahora me toca a mí. Me quedan duros meses de entrenamiento y tengo que prepararme para esta nueva etapa que es muy distinta a la que yo viví en su momento, no solo porque el mundo ha cambiado y porque los niños también lo hicieron, sino porque también será MI primer día. 
Ahora seré YO la mamá que vi tantas veces en el paradero abrazando fuerte a su hijito para contener el calor de su pequeño cuerpo. No soy yo quien subirá al bus y tendrá que hacer nuevos amigos, será ella solita quien librará la batalla lejos de mí. Auguro éxito total porque tiene a la mejor entrenadora de vida: yo, ¡su mamá! 



lunes, 24 de abril de 2017

Primer yeso de Paloma...

De pequeña tuve yeso en todas las partes de mi cuerpo pero ninguno de mis accidentes me dolió tanto como el de Paloma... Sin embargo todas esos incidentes, accidentes, situaciones extraordinarias son la que ademas de sacarnos de la rutina habitual obligatoriamente nos dan una oportunidad de aprender... esta obviamente no fue la excepción...


EL BRAZO DERECHO NOOOOO!!!! fue mi primera reacción cuando el medio nos dijo que era necesario inmovilizar... la segunda fue pretender hacer todo por ella... Ella por el contrario no tenia idea que era "un yeso" y lo primero que llego a su cabeza fue o divertido que seria contar a sus amigos todo lo que le había pasado... y la limitante del "brazo derecho" solo esta en mi cabeza en la suya no existe tal impedimento, por esa razón reaccionaba con cierta extrañes ante mi propuesta de empezar a dar su comida, lavar sus dientes, abrir las botellas... y así... 

Finalmente opte por recordar que siempre que lo necesite puede pedir ayuda y así fue casi todo lo hizo sola, comió, se lavo los dientes, destapo botellas y paquetes, jugó y hasta la baño entro sin mí...

Y entonces viene el segundo desafío: no desfallecer en el intento... una y otra vez debía intentar poner la crema de dientes en el cepillo, coger la cuchara, que el pantalón bajara y subiera, que el jugo no cayera encima, que el trazo fuera el que ella quería plasmar en el papel, que la ficha del rompecabezas encajara donde debía encajar... al principio una prueba dura para la paciencia después de unos días era una labor como cualquier otra sin limitación alguna...



Como adultos tenemos un sin fin de limitantes en la cabeza, de miedos y predisposiciones a muchas cosas, los niños con su pureza e inocencia nos demuestran que realmente todo esta en la mente que no hace falta talento pero si buena disposición y ganas, todo es posible y aunque suene a Cliché "El limite es el cielo"...

Finalmente solo me queda trasmitir la recomendación que nos dio el ortopedista: "NO HALAR DE LOS BRAZOS DE LOS NIÑOS, NO PASAMANOS, NO DAR VUELTAS, NO JUGAR AL BALANCIN ENTRE PAPÁ Y MAMÁ, NO HACER NADA QUE IMPLIQUE UN TIRAR DE SUS BRACITOS" su diagnostico es conocido como "brazo de niñera" mas común de lo que creemos y tan doloroso como jamas podemos imaginar, evitemos un dolor a nuestros chuiquitines!







viernes, 31 de marzo de 2017

BMX: ¡EL DESAFÍO PARA LAS MAMÁS DE LOS NIÑOS DE HOY!

Una vez más mi hija, Isabella, me ha retado. Su inagotable energía me invita a superarme día a día y las exigencias físicas que parecen abrumadoras, se hacen mínimas frente a la carga emocional que implica ser mamá.
Pensaba que el camino para llegar a ver un recital de ballet sería fuerte y riguroso. Con lo que no contaba es que Isabella decidiera reemplazar la trusa, zapatillas y tutú, por una bicicleta, casco y rodilleras. Jamás pensé que podría estar en un palco al aire libre disfrutando de un espectáculo entre montañas de lodo y curvas peligrosas.
En cambio, sí me vi sentada en un auditorio llorando mientras, con aplausos, aclamaba un dulce e inmaculado recital, no porque pensara que una cosa es mejor o peor que la otra, simplemente porque me quedé en el patinaje artístico y las clases de organeta. 
Eso de las ‘push bike’ y pistas de BMX eran una dimensión desconocida… ¡y qué regalazo el que me dio Isabella! Verla subir una montaña que supera las dimensiones de su pequeño cuerpo, oírla gritar de emoción al llegar a la meta, verla levantarse con el dolor en sus ojitos pero el alma fuerte y con ganas de más. Eso revela su verdadera pasión, lo que es y desea de verdad.
Lo que no sabe es que yo, desde las gradas, estoy viviendo la carrera más intensamente que cualquiera de sus competidores. Que si a veces me retiro no es para conversar con las demás mamás, es porque mis nervios han superado el límite de lo habitual.
Que la fuerza que hago por verla triunfar es más grande que la de sus músculos al pedalear, que puedo sentir el dolor de su caída y moriría por ir detrás suyo para atraparla antes de caer, que le daría la medalla de oro porque, independientemente del orden de llegada, cada día se ha superado a sí misma.
Al final de la clase se baja de su bici, se quita el casco y los guantes y me pide que le destape su Pony Plus, inocente de todo, ajena a la gran batalla que acabo de lidiar con mi instinto protector; se la entrego en sus manos y soy testigo de cómo ésta la ayuda a recuperar su energía y contribuye al refuerzo de sus defensas y recobra su vitalidad, en pocas palabras ella no sabe que lo que más me importa es que cuente con alimentos saludables y emocionantes, para que se siga divirtiendo haciendo lo que más le gusta.
Mientras esto sucede, yo, simultáneamente, vuelvo a mi centro y ahora que estoy de nuevo en paz me permito dar crédito a mi esfuerzo. Me aplaudo porque logré superar la meta que me impuse hoy: no corrí detrás de ella sujetando el sillín, hoy no avergoncé a mi esposo con mis alaridos de ánimo (y uno que otro producto del miedo). 
Hoy decidí aceptar su sugerencia de retirarme cautelosamente antes de entrar en pánico. Me siento orgullosa de mi evolución… Hoy lo hice mejor que ayer, y desde ya me preparo para lo que viene mañana..

http://www.ponymalta.com.co/ponyplus/bicicleta-para-ninas



lunes, 27 de marzo de 2017

QUE TIPO DE MAMÁ ERES????

Yo soy la mamá que no quiere jugar a las muñecas, pero disfruta enormemente dibujar y colorear. Voy con gusto a las piñatas, pero detesto cuando me toca pararme a participar. No me pierdo ninguna reunión del jardín, pero quisiera zafarme de las visitas al pediatra.
Quisiera ser fanática de la comida orgánica, pero el impulso me dura pocas horas. Promulgo la ley de un dulce al día, aunque a veces me acabo la bolsa de gomitas a escondidas. Promuevo dinámicas para establecer rutinas y con vergüenza reconozco que algunas veces me “olvido” intencionalmente de lavar sus dientes antes de dormir.
Soy una persona feliz con uno que otro mal momento, amo ser mamá y me siento orgullosa de mi trabajo, pero a veces quisiera poder pasar la carta de renuncia. Planeo con ilusión las vacaciones familiares y luego reniego el haber llegado más cansada de lo que me fui. 
Deseo ser una mamá tranquila y relajada, que regaña poco y besa mucho, pero en realidad soy una mamá enérgica que se preocupa mucho y duerme poco, que come sin reparo y entrena con pereza, que grita con fluidez y calla con dificultad… ¡esa soy yo! La mamá que le tocó a Isabella, la que la vida escogió para acompañarla en su paso por el mundo.
¿Por qué yo? Si mis gritos aturden y mis papillas apestan, si soy llorona y se me olvida hasta en dónde estoy parada, si entro en crisis cada vez que la oigo llorar. Y entonces me pregunto si esa mamá a la que admiro por su capacidad de mantener la calma a pesar de la pataleta también perderá la cordura de vez en cuando. Si el bebé de quien me deslumbra con sus dotes culinarios habrá alguna vez cerrado la boca con la firme intención de no recibir ni un bocado más; o si a aquella voz que oigo siempre hablar con dulzura y total entereza se le habrá escapado un alarido… estoy segura de que no hace falta responder. 
La vida, en su inmensa perfección, nos hizo mujeres dotándonos del más grande amor. No calculábamos su inmensidad hasta que tuvimos el privilegio de recibir el más importante y maravilloso título que jamás se nos podrá otorgar: MAMÁ.
Ese pequeñito ser nos enseñó que las lágrimas también son brotes de amor y alegría, que las rabietas nos desafían a ser mejores cada día, los abrazos son más dulces que los chocolates y un beso tiene poderes mágicos y sanatorios… soy la mamá de Isabella porque en mi enorme imperfección y la inmensa humanidad, soy la única que cumplió con los requisitos para tomar su mano y enseñar el mundo… jamás nadie en el universo entero la amará como lo hago yo.

http://www.ponymalta.com.co/ponyplus/que-tipo-de-madre-eres