jueves, 12 de octubre de 2017

YO ELIJO SOLA MAMÁ!!!

Hay cosas que nunca cambian, desde siempre los niños salen implecables para el colegio y regresan con mugre de pies a cabeza… Lo que si definitivamente no es igual ahora es el criterio, determinación y autonomía que ejercen sobre sus propias decisiones, se involucran en todo lo que les compete como individuos, y aunque tiene todo el sentido del mundo no deja de ser abrumante el hecho de ver a mi pequeña  alistar su ropa siguiendo los parámetros de lo que para ella es importante: me gusta, es cómodo, tiene muñecos, adoro las luces, no tiene mangas, o simplemente es mi color favorito. Yo nunca me pregunté por qué falda escocesa y hoy todavía no entiendo cómo nos ponían vestidos de novia para ir a una fiesta infantil, sin embargo no fue algo traumático en mi infancia, simplemente mi vida era así.

A la hora de comer es increible la baraja de opciones que tenemos hoy en día, cuando estaba pequeña la leche era infaltable antes de dormir y para mí un suplicio tener que tomarla, la sopa era infaltable en el almuerzo y la cocina prohibida para los niños, hoy Paloma hace galletas, me ayuda a arreglar los vegetales, decidió que la leche sola no le gusta y alista todas las noches su Pony Malta para no olvidarla al otro día. 

Como mamá admito que tanto poder de desición a veces hace un poco más compleja la rutina diaria, por eso me preparo con antelación para que ella pueda ejercer autonomia ante opciones que siempre seran favorables para su crecimento. 

Los niños de hoy disfrutan sin pensar en los gustos de los demás, verlos tomar decisiones asertadas, buscar soluciones favorables y encontrar salidas convenientes es increíble, los niños de hoy no tienen prejuicios, son tan auténticos, autónomos y críticos que me hacen desear ser menos adulta, actuar más y pensar menos, vivir con el corazón, dejar de pensar en el qué dirán y disfrutar, gozar, saborear la verdadera esencia de existir.

martes, 10 de octubre de 2017

Me llamo Paloma!

Desde que supe que tendría una hija imaginaba cómo se llamaría, tenía muy claro su nombre y convencer a mi esposo no podría convertirse en una batalla campal, el tema debía fluir con total naturalidad, no delatar mis ganas, mostrar interés por sus propuestas, y finalmente en “equipo” tomar la mejor decisión: “se llamará:PALOMA!”… lo que no sabía en ese momento es que mi Paloma pondría su sello personal, sería un ser único y su nombre tan auténtico como ella…

Por alguna extraña razón empecé a darme cierto protagonismo imaginando momentos que creía únicos entre mamá e hija, no veía a Nicolás cociendo un tutú, o siguiendo paso a paso el tutorial para hacer la moña de ballet sin dejar un pelo suelto, tomando té con las princesas y muchísimo menos con tacones y maquillaje hasta en las pestañas… pero una vez más la vida me sorprendió, a Paloma mi
chiquita consentida, mi muñeca, mi vida, no le gustan las princesas, prefiere las capas de superhéroes y adora los animales salvajes, su papá en cambio no ha tenido problema en acceder a usar tiaras y coronas para jugar con una patrulla canina, un furioso tigre o Gru su “villano favorito”.

Una vez más me desafió la vida mostrándome que los hijos no son lo que idealizamos, son mejor que cualquier ilusión por espectacular que parezca, que materializar los sueños es la mejor experiencia que podemos vivir, tuve la fantasía de tener una hija con corona de brillantes y zapatos de tacón, que me serviría el té mientras peinaba a sus muñecas y la vida me regaló una princesa guerrera con corazón de azúcar y nervios de acero, que sirve Pony Malta mientras juega a limpiar el desastre que hizo su perro de peluche cuando ella no miraba…

Imaginaba una batalla campal porque comiera vegetales y zumos naturales pero la vida me premio con una predilección por las ensaladas que nos castiga la conciencia pues honestamente preferimos disfrutar de una hamburguesa con papas fritas los fines de semana...

Hoy pienso en mi hija y llega a mi memoria sus ojitos de cristal que me permiten conocer su esencia, una esencia que jamás habría podido ser más perfecta, su vida es tan única como su nombre. Sé que tampoco existen mejores padres para ella, dos seres enloquecidos de amor y orgullo, un par de individuos que todos los días asumimos el reto de alcanzar su andar, pues así es ahora, los hijos van un paso más adelante y tienen una pila extra por lo que no nos queda más remedio que acelerar el paso y aprender a seguir su ritmo para no quedarnos atrás.           


Niños genios: mamás guerreras!

Cada día que pasa habrá un nuevo reto que afrontar, lo que creíamos que ya hacía parte de la historia vuelve a aparecer aún más cargado,
cuando logramos superar la lactancia, llegan las compotas y una vez entran al colegio tenemos que enfrentar el "descontrol" maternal que implica la lonchera y... llega a nuestra memoria ese aliado
que fue alguna vez el de nuestra mamá también y que viene a darnos la tranquilidad de saber que aunque no coman todos los alimentos que mandamos en su lonchera, la botella de Pony Malta jamás llega de vuelta... así miles de "aliados" mas y el instinto maternal que tampoco caduca con el tiempo recordamos que seremos mamás toda la vida y entendemos que el título fue solo el inicio de una carrera que requiere de actualizaciones a diario, ser mamá ha sido el mejor papel de mi vida, extenuante y maravillosamente complejo, pero sobre todo el que más satisfacciones me ha dado y con seguridad el que más alegrías traerá por siempre.

Hoy pienso en lo que me espera aún sabiendo que mis planes no son más que utopías que aterrizará Paloma con su arrolladora personalidad, lo desconocido que solía tener su encanto ya no es misterio para los niños de hoy que revelan con total facilidad lo que nosotros creíamos tener oculto, nos toca asumir el papel de guerreras pues estos pequeños parecen no conocer el miedo, poseen un talento innato para estar en todo, y tenemos que hacer uso de nuestros poderes sobrenaturales, demostrándonos que sí somos capaces y que ellos aunque parecen saberlo todo, siempre necesitaran de una abrazo de mamá.

Lo más importante es creer que la vida es tan perfecta como la naturaleza misma, que nos dio el privilegio de ser padres concediéndonos la sabiduría necesaria para ser los mejores, no de la especie como quisiéramos sino de cada uno de nuestros hijos, cada
cual tendrá una preparación diferente pues no todos los hijos del mundo tienen las mismas necesidades, ni los padres capacidades semejantes, cada uno tiene la medida exacta de paciencia, ternura, alegría, miedo, serenidad que nos exigen estos pequeños genios, lo que pasa es que a veces no lo sabemos y una vez más al terminar la obra quedamos estupefactos con nuestra actuación, nos deslumbramos al descubrir lo inimaginable y así recargamos las energías con certeza de tener lo necesario para dar contienda a la batalla siguiente.




Niños y niñas... diversión sin genero!

Seguir hablando de géneros no tiene sentido en el mundo de hoy, los niños ahora juegan a pasear bebes en coche y practican gimnasia, mientras las niñas se divierten con pistas de carros y juegan futbol.

Hace unos meses necesitábamos comprar unos tenis para Paloma y la llevé a escogerlos, tan pronto llegó cogió unos enormes tenis negros con rojo de los personajes de "Cars" y sin reparo anunció que esos eran los que quería. En ese mismo instante los vendedores con total asombro se dispusieron en la que parecía ser la misión más importante del día: convencerla de llevar otros zapatos, a sus pies llegaron modelos de princesas, orejas con enormes moños de Minnie Mousse, tenis directamente traídos del reino de Arendelle, hasta la zapatilla de cenicienta encontraron en bodega y ella seguía insistiendo en que no quería nada distinto a sus tenis de Cars. 

Yo la acompañé en silencio haciendo el papel de espectador, propuse una pausa y le pedí que se los probara, la sorpresa mayor estaba por llegar tan pronto puso los pies en el piso y destellos rojos alumbraron el local! Yo me emocioné tanto o más que ella al ver su expresión, sus ojitos maravillados con esos zapatos que no sólo eran los más lindos del mundo sino que además tenían luces de colores, cuando subí la mirada me encontré con el personal del local que había cumplido su misión hacer feliz a su comprador, sin saber cada modelo que mostraron la convencía aún más de estar eligiendo lo correcto, y yo me sentí feliz y orgullosa, me permití ver el mundo con sus ojos, dejar el prejuicio a un lado y una vez más entender que mi hija no es igual a los niños de antes, que ha evolucionado con el mundo y que yo esta vez estaba preparada no sólo para afrontarlo sino para respaldarla (así ella no necesitará de mi apoyo para tomar la decisión).

Creo que yo a su edad no tenia un carácter tan fuerte y además estaba lejos de poder tomar una decisión sin dejarme influenciar o intimidar, no sé qué comen los niños de ahora pero creo que empezaré a tomar Pony Malta yo también, pues a veces siento que va tan rápido que ni con motores a propulsión voy a lograr alcanzarla!





El maravilloso mundo de las piñatas!!!


Ahora que Paloma es más grande e independiente, las piñatas ya no requieren de mi esfuerzo físico, ahora me limito a disfrutar de la conversación con otras mamás sobre las tarifas de los colegios, estrategias para quitar las pesadillas, recetas saludables, en fin… pero como buena mamá no pierdo la tensión, la presión social es mi debilidad y éste el escenario perfecto para caer, ya no puedo evitar que Paloma acabe con el “candy bar”, ni desocupar el vaso y rellenarlo de agua sin que ella se de cuenta, ahora solo me queda esperar con ilusión que todos los cuentos, sobre la importancia de la alimentación, hayan realmente funcionado y ella decida que será mejor no comer todos los dulces hoy, elegir una sola tajada de ponque y tomar alguna bebida saludable, pero bueno, son niños, y entonces me enfrento a la realidad…

Se acerca una mujer con una bandeja en la que hay agua, Yogurt y otra botella que no puedo descifrar bien qué es, entonces yo en un acto absurdo e inconsciente, hago toda la fuerza del mundo para que coja algo saludable, ella recorre todas las opiones y finalmente y por fortuna, se sorprende gratamente cuando ve que hay PONY MALTA, la toma con sus manitas y me muestra diciendo: “mamá hay bebida de campeones!!!”, y yo puedo volver a respirar, que buena noticia, un punto enorme a favor de la fiesta. 

Me siento súper feliz hasta que llega la bandeja del ponqué y Paloma muy amablemente le dice a la señora que ella mejor lo cambia por más Pony Malta, todos se ríen, es algo gracioso, ahora las miradas recaen en mí, y me quiero morir, pareciera que nunca en su vida hubiera tenido la dicha de tomarse una… Al subir al carro, despues de ver caer rendida a Paloma me dispongo a hacer el balance de la fiesta y me doy cuenta de lo realmente importante de toda la odisea…Paloma DECIDIÓ sola, ella solita determinó que lo que quería era tomar muchas Pony Malta, todo tiene que ver conmigo, obvio que si!

Me llevo el crédito de haberla inducido a atreverse a hacer lo que mejor le parece, eligió algo saludable sin importar que harían los otros niños, actuó con autonomía, me recordó que la autenticidad es su arma más fuerte… todavía me emociono cada vez que recuerdo ese gesto de complicidad que tuvo al celebrar conmigo su hallazgo, me buscó a MÍ para compartir su alegría, y entonces me empiezan a doler las mejillas de tanto sonreír y pienso en la cara que hará Nicolás cuando le dé el reporte de la piñata de hoy…



Llego Halloween!!!

Con total tranquilidad puedo asegurar que no soy la unica mamá que ha visto más de mil veces la película  favorita de su hijo, en mi caso Hotel Transylvania. No sé qué encanto pueda tener repetirla una y mil veces, ya me sé los diálogos de memoria y sus canciones me retumban en la cabeza durante semanas enteras, sin mencionar que en mi casa ya no vivimos Camila, Nicolas y Paloma, ahora somos: Mavis, Frankestain y Drácula (respectivamente). También puedo afirmar que mi hija no es la única que dice llamarse igual que su personaje favorito, en la ruta de Paloma van celebridades de la talla de Flash, Super Girl, Hulk, la Princesa Elsa y el Capitán America, todos muestran sus grandes músculos y mágicos poderes cada vez que me acerco a saludar. 

Finalmente se acerca el día mas esperado del mes de octubre: HALLOWEEN!!! cada uno con la energía propia de un niño grita emocionado cual será el disfraz que lucirá el sábado en la fiesta, incluida Paloma que obviamente decidió ser Drácula… con la misma naturalidad con la que ella lo eligió lo buscamos por Internet. 

Estábamos preparados para encontrarnos con todos los Avengers, hermosas y valientes princesas, y una que otra niña con súper poderes, con lo que definitivamente no contábamos era con que los niños entrarían en pánico al ver a Papá Dracula, el llanto de los pequeños no se hizo esperar y empezaron a retirarse lentamente para evitar el contacto, Paloma finalmente se quito la máscara y aunque le dolió no poder lucir su disfraz pasó la hoja y se dispuso a disfrutar la fiesta, ya tendria tiempo de pensar en la estrategia para que sus amigos pierdan el miedo, yo en cambio no logré reponerme tan rápido, es más difícil lidiar con el dolor de nuestros hijos que con el propio por fuerte que sea, pero si ella pasó la hoja y pudo ver la derrota como una oportunidad de aprendizaje yo tendría entonces que cerrar el capítulo entero y disfrutar de la fiesta igual!

La vida nos premia con un sin fin de cualidades y características que nos diferencian de los demás, aprender a disfrutar de la diversidad es parte del encanto de crecer, algo que los niños de hoy saben hacer muy bien... que felicidad da saber que el alimentar su espíritu es tan importante como nutrir su cuerpo, para esto último esta la Pony de siempre y para lo otro el inigualable amor de mamá!

En un mundo de princesas, superhéroes, poderosa heroínas y salvajes animales mi hija se atrevió a ser Drácula!





La nueva generación de la lonchera...

La vida ahora es distinta, nunca oí a mi mamá preguntar por la sección de verduras orgánicas o leches vegetales, tampoco se le ocurría que la gaseosa que servía en el termo a las 6 AM sería un jarabe a la hora del recreo, o que podríamos partirnos la cabeza al montar bicicleta sin casco y con pasajero a bordo en los maravillosos “tornillos”… Tal vez era más práctica, tal vez no tenía tiempo de pensar en “bobadas” o tal vez, sencillamente, jamás se le ocurrió.

Hoy es diferente, nos preocupamos porque los alimentos estén libres de químicos y preservantes, mantenemos largas conversaciones sobre qué leche vegetal será la mejor, pagamos más por un huevo justificando que es criollo y su mamá gallina vive en un enorme prado verde feliz comiendo maíz. No permitimos que prueben
la sal hasta el año y lo que dice el pediatra es una ley irrefutable que ni las abuelas con toda su experiencia podrán contrariar, nos enfurecemos más con él si no contesta el celular que con el marido aunque se pierda el día entero… así entre muchas otras cosas nos movemos las mamás de hoy, quizá producto del miedo por este nuevo mundo que necesita de un sistema inmune más fuerte, una sociedad
que requiere de niños emocionalmente más resistentes, o por la información que antes se mantenía oculta por falta de medios y hoy parece invadir las redes…

Pero cuando abrimos los ojos y nos damos cuenta que tenemos un niño en crecimiento al que no le importa si la manzana es orgánica, si el vaso es libre de BPA o su tetero fue lavado con el jabón correcto, ellos simplemente están listos para devorarse el mundo. Es entonces cuando nos alertamos aún más, nos ponemos la camiseta y empezamos a preparar el terreno con un solo objetivo en mente: que este pequeño y evolucionado ser pueda volar sin límites, crecer sin miedo, SER y
HACER sin prejuicios.

Y entonces… Llega la gran derrota disfrazada de paquete de papas y jugo en cajita, nos invade una tristeza por haber perdido tantas horas de charla informativa sobre la importancia de los alimentos saludables en su cuerpo, de la cantidad de nutrientes que le permitirán tener el pelo como Rapunzel y los músculos de Hulk,
nos preguntamos una y mil veces qué nos faltó y nos prometemos cambiar la estrategia… y entonces logramos llegar a un acuerdo, tampoco queremos que la lonchera de nuestro hijo sea el motivo de burla en el recreo, preparamos juntas un sanduche en forma de estrella, empacamos fresa para la princesa, un bocadillo que endulza su paladar mientras cuida sus dientes y finalmente recordamos esa bebida de campeones que nunca tuvo pierde, quitaba la sed, era rica y hoy que soy mamá me sigue dando lo que necesito: Vitaminas y nutrientes para mi pequeña, en mi nevera pueden faltar los huevos pero no la Pony Malta!




SER MAMÁ HOY… TAMBIEN ES DIFERENTE!

No hay cliché publicitario más aproximado a la realidad de ser PADRES, que la imagen del bebé con pocos minutos de nacido tomando con todas sus fuerzas el meñique de mamá, ahí empieza la historia… y es ahí también, cuando cambia…

No somos las mismas madres que tuvimos, porque no tenemos los mismos niños que fuimos, esperabamos con paciencia que nuestros padres nos enseñaran el camino, hoy son ellos quienes toman la delantera y con insólitas habilidades asumen el papel de instructores, hoy en día es común oir a mamá y papá pedir al pequeño de la casa que desbloquee el teclado del celular, que configure la “antena parabólica” o que nos dé una asesoria sobre las mejores aplicaciones… 
                                                        
Nadie nos preparó, y con seguridad, ahora quisiéramos haber tenido una clase de cómo sobrevivir a una pataleta, un desafío de cambios de pañal, un tutorial sobre manejo de Ipad, Iphone, Ipod y todas las I que están por llegar… y así la lista puede ser interminable, pero como todo es parte de un sueño, volvemos a la realidad en la que tenemos que echar mano de nuestros mejores dotes creativos, para superar con éxito este gran e interminable rol de ser MAMÁ.

Sin querer nos trazamos metas inhumanamente absurdas, desde el embarazo nos proyectamos como la mejor, y no precisamente de cada uno de nuestros hijos, sino del mundo entero, necesitamos de sofisticados artefactos para la estimulación prenatal, de centros de estimulación temprana para nuestro pequeño genio y cursos de crianza para no cometer los mismos errores que nuestros padres con nosotros…

Y así, empezamos a darnos contra el mundo real, no el ideal que creamos en nuestro inocente plan de vida, sino el de carne y hueso que no tiene compasión, en el que la realidad, literalmente, supera la ficción… y aunque sonaría como a un cuento de terror, en realidad es lo más cercano a una historia de amor, que va a retorcer todas nuestras fibras y nos permitirá vivir de verdad, extralimitando todos y cada uno de nuestros sentidos, es en esta parte de la vida, en la que podremos sentir el golpe sin haber caído, llorar sin derramar una sola lagrima, ganar la competencia sin haber corrido, todo, porque hay una fuerza interior que apareció en el momento en el que ese diminuto ser, tomó mi mano por primera vez, conectándonos físicamente y uniéndonos el corazón por siempre, fue el inicio de una complicidad inquebrantable.

Es entonces cuando nos damos cuenta que nuestra vida hoy es más perfecta de la que habíamos planeado, que darse contra el muro, fue en realidad lo mejor que nos pudo pasar, que nuestro hijo es y será siempre el mejor y que nosotras somos y seremos eternamente la mejor mamá para él.


BMX: ¡EL DESAFÍO PARA LAS MAMÁS DE LOS NIÑOS DE HOY!

Una vez más mi hija Paloma, me ha retado. Su inagotable energía me invita a superarme día a día y las exigencias físicas que parecen abrumadoras, se hacen mínimas frente a la carga emocional que implica ser mamá.
Pensaba que el camino para llegar a ver un recital de ballet sería fuerte y riguroso. Con lo que no contaba es con que Paloma decidiera reemplazar la trusa, zapatillas y tutú, por una bicicleta, casco y rodilleras. Jamás pensé que podría estar en un palco al aire libre disfrutando de un espectáculo entre montañas de lodo y curvas peligrosas.
En cambio, sí me vi sentada en un auditorio llorando mientras, con aplausos, aclamaba un dulce e inmaculado recital, no porque pensara que una cosa es mejor o peor que la otra, simplemente porque me quedé en el patinaje artístico y las clases de organeta. 
Eso de las ‘push bike’ y pistas de BMX eran una dimensión desconocida… ¡y qué regalazo el que me dio Paloma! Verla subir una montaña que supera las dimensiones de su pequeño cuerpo, oírla gritar de emoción al llegar a la meta, verla levantarse con el dolor en sus ojitos pero el alma fuerte y con ganas de más. Eso revela su verdadera pasión, lo que es y desea de verdad.
Lo que no sabe es que yo, desde las gradas, estoy viviendo la carrera más intensamente que cualquiera de sus competidores. Que si a veces me retiro no es para conversar con las demás mamás, es porque mis nervios han superado el límite de lo habitual.
Que la fuerza que hago por verla triunfar es más grande que la de sus músculos al pedalear, que puedo sentir el dolor de su caída y moriría por ir detrás suyo para atraparla antes de caer, que le daría la medalla de oro porque, independientemente del orden de llegada, cada día se ha superado a sí misma.
Al final de la clase se baja de su bici, se quita el casco y los guantes y me pide que le destape su Pony de siempre, inocente de todo, ajena a la gran batalla que acabo de lidiar con mi instinto protector; se la entrego en sus manos y soy testigo de cómo ésta la ayuda a recuperar su energía, contribuye al refuerzo de sus defensas y recobra su vitalidad, en pocas palabras ella no sabe que la intención detrás de esa botellita de Pony es dar la alimentación adecuada para un entrenamiento exigente...

Mientras esto sucede, yo, simultáneamente, vuelvo a mi centro y ahora que estoy de nuevo en paz me permito dar crédito a mi esfuerzo. Me aplaudo porque logré superar la meta que me impuse hoy: no corrí detrás de ella sujetando el sillín, hoy no avergoncé a mi esposo con mis alaridos de ánimo (y uno que otro producto del miedo). 
Hoy decidí aceptar su sugerencia de retirarme cautelosamente antes de entrar en pánico. Me siento orgullosa de mi evolución… Hoy lo hice mejor que ayer, y desde ya me preparo para lo que viene mañana...





jueves, 21 de septiembre de 2017

El dulce sabor de la victoria!

Paloma llega del colegio todos los días con infinidad de historias que por lo general se guarda, yo como un perro hambriento lo intento por un lado, me animo por el otro, pregunto por debajo, por encima, por el lado pero es en el momento menos esperado cuando ella sale con una bomba del tamaño del globo terráqueo y suelta una historia que me deja boquiabierta, así fue como un día mientras yo sentada en el comedor anotando un par de cosas fui sorprendida por Paloma que con su cabeza en el suelo y las piernas en el aire me dijo: "quieres que te cuente dos historias?" y yo que cada día aprendo que NO debo mostrar el hambre, de manera muy pausada contesté: "si, dale, cuenta!" ella me dice: "cuál quieres oír, la triste o la más, más triste?" "la triste!" le respondí! y acá va:

Ayer en el colegio iba caminando así (ella baja su cabeza como mirando al piso) mientras íbamos a la biblioteca a clase, de un momento a otro subí los ojos y no había nadie! todos los amigos se habían perdido (OJO!!! ella no era la perdida!!!) y entonces me sentí asustada porque estaba en un corredor oscuro", yo interrumpo y le pregunto: "y que hiciste?" ella me mira con  cara de es obvia la respuesta y por fa no me interrumpas, se pone en 4 patas y me responde: "empecé a caminar como los perros y llegue a la biblioteca!!!" yo sorprendida le pregunto de nuevo: "porqué decidiste irte caminando como los perros?" Y ella me responde: "Mamaaaá! porque los perros no tienen miedo de andar por todas las partes del colegio, entonces si me iba caminando en 4 patas para llegar, el miedo se me pasaría y sí! Así fue!!!"...
A pesar de que esta historia me llego al corazón de una manera profunda y quería cogerla besos y no soltara nunca más, le dije: "wow! jamas se me hubiera ocurrido, eres una dura! debes estar muy orgullosa de ti! muero por oír la otra historia, cuéntamela por favor!!!" y acá va:


"Te acuerdas el dia que lleve mi camiseta favorita y me la puse encima del buso para que todos los amigos la pudieran ver? ese día hacía mucho calor y yo no me pude quitar ni la camiseta ni el saco porque no tienen cremallera! entonces le pedí el favor a la profesora, ella me dijo que en un momento me ayudaría y yo espere y espere y espere y espere y... nunca me ayudo!" 

Este fue el día que casi se sancocha debajo de todo ese ropero!
En ese momento me causo mucha gracia ver que el "PROBLEMON" (para mi) de perderse del grupo en un corredor oscuro más "la presión" de tener que llegar a clase para ella fue una situación menor que pudo resolver en cuestión de segundos, pero algo propio del día a día como quitar un buso fue una situación que no pudo resolver solita y realmente le causo un dolor muy grande, esta impresión sin darme cuenta se vio reflejada en una sonrisa y ella con enojo me pidió no reírme de su problema, pedí disculpas y explique que no me burlaba que me sentía feliz de verla tan capaz, tan inteligente, tan segura y le pregunté que pensaba que podría hacer para que la situación del saco no se volviera a presentar a lo que respondió: "pues nunca, nunca, nunca, me quiero volver a poner ese saco, peeeeeero tengo que aprender a quitarme los sacos que no tienen  cremallera!" y nuevamente me sorprende y me confirma no solo estar en el camino correcto sino ademas haber elegido el colegio apropiado que va a aumentar esa capacidad de resolver, promover ese empuje que le permite levantarse y seguir, desarrollar mas y mejores habilidades para buscar su bienestar a pesar de la adversidad... y entonces me pregunto: Qué habria pasado si la profesora no está esperando en el salón, sino llevando a cada niño para que llegue sano y a salvo de cualquier obstáculo? pues sencillo! Paloma hubiera perdido la oportunidad de experimentar el miedo en un contexto seguro, de vencerlo y buscar la herramienta apropiada para lograr su objetivo: llegar a clase!!! su cara de tristeza se torno en felicidad absoluta y ojitos brillantes llenos de orgullo cuando se puso en 4 patas para mostrar su valiente solución!!! ¿¿¿Qué más rico y satisfactorio que el TRIUNFO???!!! triunfar por mérito propio a los 4 años!!!!

Después de mi super analisis quiero saber más sobre sus sentimientos en esa situación tan compleja que vivió y entonces entre las dos hacemos una catarsis que hoy agradezco haya llegado a mi vida...

Los sentimientos existen por que los necesitamos pero experimentarlos, reconocerlos, trabajarlos y sobre todo vivirlos es difícil... Cuando tenemos hijos desearíamos con toda el alma que estos chiquitos siempre sean felices, pero se nos olvida que para aprender a caminar tuvimos que caer infinidad de veces y la misma cantidad levantarnos y sacar fuerzas para intentarlo de nuevo; la tristeza, el miedo, la rabia, el dolor, la impotencia... existen porque los necesitamos para vivir e irónicamente para ser felices... no robemos a nuestros hijos la oportunidad de encontrar la solución, de hallar la salida a ese conflicto que les permitirá vivir el miedo y experimentar el fracaso, para finalmente llegar a la meta que otorga el placer de vivir la victoria!!!