martes, 2 de mayo de 2017

SE CRECIÓ MI BEBÉ

Yo la sigo viendo diminuta, aunque ella me recuerda todos los días que ya es “un poco grande, un poco pequeña”. Dice tener 5 años aunque le falten meses para cumplirlos, y asegura que todos estamos equivocados con respecto a su edad. Que cuando sople la vela con el #5 ya todos estaremos seguros también.

 

Lo cierto es que cada día que pasa me siento menos útil para ella que ahora come, se viste, duerme y juega sola. Me siento feliz por el tiempo que me queda, pero una parte de mi quisiera seguir atendiendo sus llamados de ayuda.
Nicolás también la sigue viendo frágil y aún no se siente listo para soltarla del todo. Me pide que entre a las atracciones en las que tubos, piscinas de pelotas e incómodas escaleras que son parte de la diversión para que los PEQUEÑOS puedan correr, saltar, escalar e ir de un lado a otro sin problema. 
Yo, en cambio, no me puedo mover con facilidad. Mi elasticidad es mínima y el ejercicio hecho es el equivalente a una semana de gimnasio. La última vez juré no hacerlo de nuevo. Es hora de darnos cuenta de que ya no nos necesita. La próxima vez me limitaré a ceder el turno para que pueda evidenciar en carne propia lo que es su “frágil pequeñita” en el campo de batalla.
Nuestra pequeña, que es del curso de los grandes del jardín, pasará dentro de poco a ser parte del de los chiquitos de preescolar. Ya tengo en mente el plan de acción, que incluye comprar chaqueta y guantes para el frío de la mañana, levantada temprano para preparar un saludable menú y abastecerme de Pony Plus para que nunca falte en su lonchera. Estoy segura que físicamente está preparada: su sistema inmune podrá combatir el helaje de la madrugada, su mente responderá con atención a cada instrucción y su cabecita la mantendrá en la jugada a la hora del recreo…
Ahora me toca a mí. Me quedan duros meses de entrenamiento y tengo que prepararme para esta nueva etapa que es muy distinta a la que yo viví en su momento, no solo porque el mundo ha cambiado y porque los niños también lo hicieron, sino porque también será MI primer día. 
Ahora seré YO la mamá que vi tantas veces en el paradero abrazando fuerte a su hijito para contener el calor de su pequeño cuerpo. No soy yo quien subirá al bus y tendrá que hacer nuevos amigos, será ella solita quien librará la batalla lejos de mí. Auguro éxito total porque tiene a la mejor entrenadora de vida: yo, ¡su mamá! 



lunes, 24 de abril de 2017

Primer yeso de Paloma...

De pequeña tuve yeso en todas las partes de mi cuerpo pero ninguno de mis accidentes me dolió tanto como el de Paloma... Sin embargo todas esos incidentes, accidentes, situaciones extraordinarias son la que ademas de sacarnos de la rutina habitual obligatoriamente nos dan una oportunidad de aprender... esta obviamente no fue la excepción...


EL BRAZO DERECHO NOOOOO!!!! fue mi primera reacción cuando el medio nos dijo que era necesario inmovilizar... la segunda fue pretender hacer todo por ella... Ella por el contrario no tenia idea que era "un yeso" y lo primero que llego a su cabeza fue o divertido que seria contar a sus amigos todo lo que le había pasado... y la limitante del "brazo derecho" solo esta en mi cabeza en la suya no existe tal impedimento, por esa razón reaccionaba con cierta extrañes ante mi propuesta de empezar a dar su comida, lavar sus dientes, abrir las botellas... y así... 

Finalmente opte por recordar que siempre que lo necesite puede pedir ayuda y así fue casi todo lo hizo sola, comió, se lavo los dientes, destapo botellas y paquetes, jugó y hasta la baño entro sin mí...

Y entonces viene el segundo desafío: no desfallecer en el intento... una y otra vez debía intentar poner la crema de dientes en el cepillo, coger la cuchara, que el pantalón bajara y subiera, que el jugo no cayera encima, que el trazo fuera el que ella quería plasmar en el papel, que la ficha del rompecabezas encajara donde debía encajar... al principio una prueba dura para la paciencia después de unos días era una labor como cualquier otra sin limitación alguna...



Como adultos tenemos un sin fin de limitantes en la cabeza, de miedos y predisposiciones a muchas cosas, los niños con su pureza e inocencia nos demuestran que realmente todo esta en la mente que no hace falta talento pero si buena disposición y ganas, todo es posible y aunque suene a Cliché "El limite es el cielo"...

Finalmente solo me queda trasmitir la recomendación que nos dio el ortopedista: "NO HALAR DE LOS BRAZOS DE LOS NIÑOS, NO PASAMANOS, NO DAR VUELTAS, NO JUGAR AL BALANCIN ENTRE PAPÁ Y MAMÁ, NO HACER NADA QUE IMPLIQUE UN TIRAR DE SUS BRACITOS" su diagnostico es conocido como "brazo de niñera" mas común de lo que creemos y tan doloroso como jamas podemos imaginar, evitemos un dolor a nuestros chuiquitines!







viernes, 31 de marzo de 2017

BMX: ¡EL DESAFÍO PARA LAS MAMÁS DE LOS NIÑOS DE HOY!

Una vez más mi hija, Isabella, me ha retado. Su inagotable energía me invita a superarme día a día y las exigencias físicas que parecen abrumadoras, se hacen mínimas frente a la carga emocional que implica ser mamá.
Pensaba que el camino para llegar a ver un recital de ballet sería fuerte y riguroso. Con lo que no contaba es que Isabella decidiera reemplazar la trusa, zapatillas y tutú, por una bicicleta, casco y rodilleras. Jamás pensé que podría estar en un palco al aire libre disfrutando de un espectáculo entre montañas de lodo y curvas peligrosas.
En cambio, sí me vi sentada en un auditorio llorando mientras, con aplausos, aclamaba un dulce e inmaculado recital, no porque pensara que una cosa es mejor o peor que la otra, simplemente porque me quedé en el patinaje artístico y las clases de organeta. 
Eso de las ‘push bike’ y pistas de BMX eran una dimensión desconocida… ¡y qué regalazo el que me dio Isabella! Verla subir una montaña que supera las dimensiones de su pequeño cuerpo, oírla gritar de emoción al llegar a la meta, verla levantarse con el dolor en sus ojitos pero el alma fuerte y con ganas de más. Eso revela su verdadera pasión, lo que es y desea de verdad.
Lo que no sabe es que yo, desde las gradas, estoy viviendo la carrera más intensamente que cualquiera de sus competidores. Que si a veces me retiro no es para conversar con las demás mamás, es porque mis nervios han superado el límite de lo habitual.
Que la fuerza que hago por verla triunfar es más grande que la de sus músculos al pedalear, que puedo sentir el dolor de su caída y moriría por ir detrás suyo para atraparla antes de caer, que le daría la medalla de oro porque, independientemente del orden de llegada, cada día se ha superado a sí misma.
Al final de la clase se baja de su bici, se quita el casco y los guantes y me pide que le destape su Pony Plus, inocente de todo, ajena a la gran batalla que acabo de lidiar con mi instinto protector; se la entrego en sus manos y soy testigo de cómo ésta la ayuda a recuperar su energía y contribuye al refuerzo de sus defensas y recobra su vitalidad, en pocas palabras ella no sabe que lo que más me importa es que cuente con alimentos saludables y emocionantes, para que se siga divirtiendo haciendo lo que más le gusta.
Mientras esto sucede, yo, simultáneamente, vuelvo a mi centro y ahora que estoy de nuevo en paz me permito dar crédito a mi esfuerzo. Me aplaudo porque logré superar la meta que me impuse hoy: no corrí detrás de ella sujetando el sillín, hoy no avergoncé a mi esposo con mis alaridos de ánimo (y uno que otro producto del miedo). 
Hoy decidí aceptar su sugerencia de retirarme cautelosamente antes de entrar en pánico. Me siento orgullosa de mi evolución… Hoy lo hice mejor que ayer, y desde ya me preparo para lo que viene mañana..

http://www.ponymalta.com.co/ponyplus/bicicleta-para-ninas



lunes, 27 de marzo de 2017

QUE TIPO DE MAMÁ ERES????

Yo soy la mamá que no quiere jugar a las muñecas, pero disfruta enormemente dibujar y colorear. Voy con gusto a las piñatas, pero detesto cuando me toca pararme a participar. No me pierdo ninguna reunión del jardín, pero quisiera zafarme de las visitas al pediatra.
Quisiera ser fanática de la comida orgánica, pero el impulso me dura pocas horas. Promulgo la ley de un dulce al día, aunque a veces me acabo la bolsa de gomitas a escondidas. Promuevo dinámicas para establecer rutinas y con vergüenza reconozco que algunas veces me “olvido” intencionalmente de lavar sus dientes antes de dormir.
Soy una persona feliz con uno que otro mal momento, amo ser mamá y me siento orgullosa de mi trabajo, pero a veces quisiera poder pasar la carta de renuncia. Planeo con ilusión las vacaciones familiares y luego reniego el haber llegado más cansada de lo que me fui. 
Deseo ser una mamá tranquila y relajada, que regaña poco y besa mucho, pero en realidad soy una mamá enérgica que se preocupa mucho y duerme poco, que come sin reparo y entrena con pereza, que grita con fluidez y calla con dificultad… ¡esa soy yo! La mamá que le tocó a Isabella, la que la vida escogió para acompañarla en su paso por el mundo.
¿Por qué yo? Si mis gritos aturden y mis papillas apestan, si soy llorona y se me olvida hasta en dónde estoy parada, si entro en crisis cada vez que la oigo llorar. Y entonces me pregunto si esa mamá a la que admiro por su capacidad de mantener la calma a pesar de la pataleta también perderá la cordura de vez en cuando. Si el bebé de quien me deslumbra con sus dotes culinarios habrá alguna vez cerrado la boca con la firme intención de no recibir ni un bocado más; o si a aquella voz que oigo siempre hablar con dulzura y total entereza se le habrá escapado un alarido… estoy segura de que no hace falta responder. 
La vida, en su inmensa perfección, nos hizo mujeres dotándonos del más grande amor. No calculábamos su inmensidad hasta que tuvimos el privilegio de recibir el más importante y maravilloso título que jamás se nos podrá otorgar: MAMÁ.
Ese pequeñito ser nos enseñó que las lágrimas también son brotes de amor y alegría, que las rabietas nos desafían a ser mejores cada día, los abrazos son más dulces que los chocolates y un beso tiene poderes mágicos y sanatorios… soy la mamá de Isabella porque en mi enorme imperfección y la inmensa humanidad, soy la única que cumplió con los requisitos para tomar su mano y enseñar el mundo… jamás nadie en el universo entero la amará como lo hago yo.

http://www.ponymalta.com.co/ponyplus/que-tipo-de-madre-eres

viernes, 5 de agosto de 2016

La alimentación de los niños!

Uno de los temas que mas inquietudes me a generado como mamá es la ALIMENTACION, cada etapa en el crecimiento implica un nuevo reto al respecto. Cuando Paloma empezó el jardín me angustié al no saber que le darían, o peor aun si comería lo que le daban, sin embargo me sentía un poco mas tranquila al saber que era una jornada corta y las onces no son taaaaan importantes, entonces le daba un super desayuno y super almuerzo!... ahora... nueva etapa: nuevo reto!!! Su jornada escolar es mas larga y son 3 comidas menos en casa, además de alguna forma estoy cediendo el control, ya no esta en mi manos el  sumistrar paquetes, gaseosas, dulces... pero como no todo es malo, existen alimentos que me ayudan dándome tranquilidad sabiendo que en la mañana tomó los nutrientes necesarios para estar enérgica, atenta, alegre... en fin para tener un día FELIZ!!!

Quiero compartir unos tips que he practicado con Paloma y otros que aprendí hace poco en una charla de alimentación infantil y me parece importante difundir, pues la verdad me han sido muy útiles .. empiezo con uno de los mas importantes, por lo menos para las mamás que estamos empezando a soltar a nuestros pequeños a una jornada escolar, larga y lejos de casa:

EL DESAYUNO!!! primordial para empezar el día, para todos es importante, pero para los niños aún más, pues les permite estar activos, concentrados y aporta lo esencial para el funcionamiento óptimo de huesos y defensas... el afán de las mañanas y las madrugadas extremas, muchas veces, hace que esta comida pase a un segundo plano, cuando en realidad hay otras opciones que permiten a la familia entera comer un alimento completo de manera simple y en poco tiempo: LOS BATIDOS... AVENA, FRUTA (mis favoritas son banano, fresa y mango) y ojalá un alimento lácteo como KLIM FortiGrow que contiene todos los nutrientes necesarios, todo a la licuadora y listo! DELICIOSO, fácil, saludable y lo mejor para mi es que TODOS lo podemos consumir!!!


Y como todos los hábitos deben ser introducidos poco a poco, le dejo mi listado de tips:


1. Sentarse a la mesa en familia, al menos una vez al día.. sentarse no es solamente hacer el acto físico, debemos disfrutar el momento, compartir en familia, conectarnos realmente con cada uno de los comensales y así inculcar un buen habito que seguro ira de generación en generación.
2. Comer es un hábito no solamente saludable sino además agradable, evitemos premiar o castigar con comida esto puede desviar el verdadero sentido de la alimentación... si nuestra rutina de alimentación incluye expresiones como: "si comes todo, te doy postre" o "un poquito mas y te puedes ir" o "estas castigado, hoy no hay dulce" o "uno por la abuelita, sino ella se va a poner muy triste" estamos sentando el precedente de un acto que no es precisamente agradable, premiar no hace que la ingesta sea un acto consiente, el niño progresivamente ira entendiendo la verdadera importancia de la alimentación adecuada si nosotros damos la pauta.
3. Explicar la importancia de los alimentos como la LECHE es fundamental para que ellos acepten probarlos, por ejemplo: Paloma en particular dice odiar la leche, cuando ella descubrió que yo le hacia el Milo con leche no quería comerlo de nuevo... entonces empezamos a prepararlo juntas mientras yo le contaba todos los beneficios que traería tomar un vaso en la mañana y ademas cuanto alimentos ella comía feliz sin saber que eran hechos de leche, se sorprendió al saber que el queso es un producto lácteo, el chocolate, el arequipe... así de a poquitos fue aceptándolo y ahora lo toma sin problema.
4. Dar ejemplo como padres es fundamental tanto para el hábito de cada comida como para la variedad de alimentos que van a comer... incluir en nuestro plato verduras y frutas, tomar jugo o agua (en lugar de gaseosa), sentarnos exclusivamente a comer en la mesa, son pequeños detalles que ellos adoptarán, pues su proceso de aprendizaje inicia principalmente por imitación y ademas empiezan a familiarizarse con los que aun no conocen, cuando ellos se niegan a probar un alimento, pero ven que mamá o papá con comen con total placer, empiezan a provocarse hasta pedir un poco de prueba... desde pequeños podemos incluirlos en la comida familiar así no puedan comer muchas cosas van viendo y aprendiendo.
5. Iniciemos el proceso de alimentación con sabores básicos, texturas suaves, trozos grandes que ellos puedan tomar con sus manos, permitamos palpar, untarse, saborear, oler, propiciemos una experiencia placentera en sus primeros acercamientos a la comida.




6. Distracciones en la mesa como iPad, iPhone u otra distracción... Una debilidad en mi casa, admito que cuando salimos a un restaurante y Paloma termina su plato yo saco el celular o iPad y se lo entrego, así ella esta entretenida y Nicolas y yo podemos comer "tranquilos", hablar de lo que sea sin interrupciones y disfrutar hasta postre sin el "siriri" de mamá ya nos vamos? mamá ya acabaste?... voy a trabajar en el tema, sé que ella puede acompañarnos sin problema, pues ya lo ha hecho, no lo veía como algo malo, pues era esporádico y mi esposo y yo estábamos de acuerdo, ahora entiendo que el no hacerlo trae mas ventajas en el proceso digestivo pues comer a su ritmo y no pensando en comer rápido para pedir el iPad y aprendizaje para ella que aprenda a tener paciencia y esperar respetuosamente a que el resto termine, en realidad no es un crimen que un niño espere sentando a sus padres después de terminar su plato...


7. LECHES VEGETALES, personalmente me encantan y a Paloma le gustan también, pero resulta que están mal bautizadas pues de leches no tienen sino el nombre, no son perjudiciales mientras no se usen como reemplazo del lácteo. Tiene componentes que pueden complementar una dieta equilibrada como las grasas sanas que aportan semillas como las almendras, algo de proteína vegetal como la soya... pero siempre se deben ser complementados con lácteos pues aportan hierro, Zinc, Vitaminas A,C y D, proteína y calcio. 


martes, 19 de julio de 2016

Cómo me calmo?

Para recobrar la calma…

Como mamá el reto mas grande en la crianza de Paloma, ha sido el mantener, o en su defecto recuperar la calma ante situaciones de tensión, el autocontrol emocional es una de los desafíos mas grandes para mi, por lo mismo quiero que ella desde pequeña logre tener las herramientas necesarias y así beneficiarse el resto de su vida.
Tengo que reconocer que recuperar la tranquilidad me cuesta mucho trabajo, cada día la conservo por más tiempo, pero una vez perdida necesito esforzarme para recobrarla, por esa razón leo y busco mucho sobre formas para hacerlo y realmente me han funcionado, por esa razón las quiero compartir:

        LA BOTELLA DE LA CALMA! Es mi favorita en este momento pues nos ha servido a las dos, y además de describir literalmente lo que ocurre cuando aparece un estado de alteración, tambien permite presenciar exactamente como nuestra mente se organiza de nuevo recuperando la calma. Cuando agitamos la botella vemos como toda el agua que solía estar clara y en orden se vuelve un huracán de escarcha que se revuelca sin control, de igual forma al dejar de agitar la botella podemos evidenciar como se asienta y vuelve a su estado natural. Mientras observamos este proceso increíblemente y de forma paralela nuestra mente hace el mismo ejercicio y cuando menos lo imaginamos estamos de nuevo tranquilos. Siendo un objeto portátil y sencillo, permite que sea fácil acceder a él cuando sentimos que vamos a perder el control, y si como adultos damos ejemplo buscándolo apenas identificamos el primer síntoma, podemos estar seguros que con el tiempo nuestros hijos lo harán de igual manera. Cuando la usamos? En los momentos de crisis es lo más apropiado, sin embargo e visto en  Paloma que la busca cuando hay algo que le molesta, por ejemplo cuando llega la hora de poner la pijama y ella no quiere hacerlo, con la botella en la mano me ha pedido que lleguemos a un acuerdo (5 minutos mas ej.) y entonces lo hacemos. Creo que la ve como un medio conciliador, y de hecho el decir con calma que no quiere hacer lo que sigue en su rutina y tampoco pedirlo con la pataleta me demuestra que para ella la botella es de alguna forma un refuerzo emocional para autocontrolarse, creo que se siente segura al sostenerla.



     SILENCIO! Cuando surge un conflicto por lo general las dos posiciones pretenden defender sus argumentos, lo que por lo general solo permite a las partes hablar sin oír al otro. Cuando se trata de niños esto es aun mas fuerte, ellos desean algo y su mente esta enfocada en conseguirlo sin importar los argumentos que les demos. Es entonces súper importante buscar la calma para captar su atención, cuando el niño esta fuera de sí, ya sea gritando, llorando o hablando, podemos con un tono suave y bajo, mostrarnos interesados por intentar oír algo que suena mas allá y preguntar si él lo percibe, algo detectaremos cuando el intente hacer el ejercicio, tal ves no lo logremos de una, pero seguro dando mas pistas lograremos que participe, por ejemplo: tu si oyes? Será que esta lloviendo o es una llave abierta? Será un avión? Tu crees que este pasando un camión? Sonó el timbre? Una vez los dos estamos concentrados en lo mismo podemos debatir lo que experimentamos y finalmente ya habiendo dejado el malestar a un lado, hablar sobre lo que ocurrió. Cuando lo hago? esta es una actividad que debemos hacer en cualquier ocasión, sin estar en conflicto podemos sugerir a nuestro hijo a modo de juego identificar los diferentes sonidos que se producen en nuestra casa, cuando estamos a punto de perder el control, en medio de la pataleta y después de ella, es algo que funciona todo el tiempo y que adicional nos ayuda a entrenar para meditar. El hacerlo a modo de juego permitirá al niño disfrutar de esta sin sentir que es algo que hacemos para distraerlo de su frustración. 



.     COLOREAR! Esta simple actividad tiene un poder inmenso sobre las emociones, permite distraer la mente, enfocándola en las imágenes y colores que trasmiten paz y serenidad. Cuando ocurre algo en mi casa que me molesta de tal manera que sé que va a terminar el pelea, inmediatamente me voy a la mesita de la sala en donde tenemos los libros y marcadores, estos ya hacen parte de la decoración de mi casa y hemos aprendido a respetar que quien esta coloreando necesita ese espacio en ese momento, pasado un rato ya estará todo de nuevo en orden, tal ves para seguir las actividades que se venían haciendo o para hacer un alto y hablar de la situación que ya paso pero que no se debe repetir y por lo tanto necesita solución. En que momento se usa? Esta actividad es mejor usarla cuando el niño esta a punto de perder el control o ya esta saliendo de la crisis, personalmente no me funciona cuando esta haciendo la pataleta (por ejemplo), pero si cuando quiere salir de esta y no puede hacerlo solita, de igual forma me funciona mejor a mi, cuando estoy a punto de lanzar el grito (por ejemplo) me siento un rato y logro calmarme para retomar la situación.

Finalmente me queda recomendar que siempre debemos involucrar lo mas posible a los niños en cada uno de los procesos, comprar los materiales, establecer las condiciones de uso, hacer los objetos...  explicar porque lo haremos y recrear una situación jugando (puede ser con muñecos o solo padres e hijos) en la cual se pondrá a prueba cada una de las opciones. También es super importante que como adultos hagamos uso de los métodos y lo manifestemos en voz alta: "Estoy perdiendo la paciencia, me voy a tomar unos minutos para calmarme", en ese instante es posible que nuestro hijo nos siga para ver que hacemos, y lo que nos vea haciendo es muy importante,pues eventualmente será lo que hará.
Estas son algunos métodos que funciona muy bien en mi casa, el uso de éstos o la creación de uno nuevo, es una decisión de cada hogar, es importante que todos los miembros se sientan cómodos y estén dispuestos a intentarlo.




miércoles, 8 de junio de 2016

MAMITIS!!!!

En un  principio cuando pensé en ser mamá y “analice” la mamitis desde lo que fue para mi, lo veía como algo negativo, no quería que mi hijo sufriera al estar lejos de mi y por eso pretendía trabajar fuertemente en el desapego, no quería verlo llorar el primer día de jardín, ni tener que salir a las 10pm a recogerlo en la pijamada, porque la tristeza de estar lejos no lo dejó disfrutar una noche fuera de casa. Para concluir, deseaba verlo disfrutar de mí, y en mi presencia, pero tambien en mi ausencia,  yo me sentía muy mal cada vez que aparecían los síntomas de la llamada mamitis, pues me dolía fuertemente el corazón, cuando sabia que debía despegarme de mi mamá… recuerdo mucho que además me avergonzaba cada vez que empezaba a invadirme ese deseo incontrolable de llorar, y querer pedir a gritos a mi mama, en ese entonces para mi, siempre fue algo negativo…

Todo cambio cuando nació Paloma, dándome el privilegio de ser mamá, y vivir nuevas experiencias, que me han permitido entender desde otro punto de vista, ese vinculo hermoso de la maternidad… el problema en realidad no es ese! El problema a mi juicio, es cuando nos confundimos y pretendemos hacer todo  por ellos, en lugar de permitirles descubrir, que son capaces de hacer lo que se propongan, y que mamá no es más que su guía, una facilitadora en el proceso, una persona con un amor único e inagotable que lo acompañara mientras descubre los dones que tiene para enfrentar la vida, y hacer de su paso por el mundo una huella imborrable.

Como padres tenemos el deber y la obligación de PROTEGER a nuestros pequeños, y esto implica no solo evitar el daño físico y emocional, cuando son vulnerables y no han explotado sus habilidades físicas, mentales y emocionales, para atender sus necesidades, es mas bien, prepáralos para que puedan hacerlo ellos mismos. Cuando los hijos extrañan nuestros abrazos porque son los mas calurosos, nuestros besos de buenas noches porque colman de amor el corazón para dormir felices, nuestras manos sanadoras porque alivian el dolor mágicamente, nuestra voz porque automáticamente devuelve la paz al alma, nuestro arrunche porque solo mamá sabe como apapacharnos, nuestras caricias, masajes, mimos… podemos decir que vamos por buen camino…

Cuando un chiquito echa de menos a mamá porque es ella quien amarra sus zapatos, da la comida, pone y quita el uniforme, ordena el cuarto, guarda los juguetes, lleva la ropa sucia a la canasta… no extraña a MAMÁ, en realidad lo que puede haber, es una carencia de herramientas, que le permitan ser una personita independiente y autónoma. Tal ves esa mal llamada mamitis, es mejor un síntoma, que aparece como respuesta al miedo de no saber enfrentar alguna adversidad, pues no sabe que tiene todo el instrumental para afrontarlo. 

He entendido que mas que trabajar en el desapego, tengo que esforzarme por crear nuevas y mejores estrategias que permitan a mi hijo alcanzar la independencia, seguridad, autonomía, fuerza, autoestima, carácter, entereza… entre muchas otras, que nos permiten disfrutar de un VINCULO que en lugar de entorpecer su desarrollo, lo complementa… En este orden de ideas promuevo, disfruto y fomento todos las clases de ITIS que puedan aparecer en un hogar que vive en constante crecimiento del AMOR y el RESPETO, la mamitis, papitis, hijistis, hermanitos, abuelitis, y demás, son bienvenidos en mi hogar!!!!