lunes, 28 de septiembre de 2015

Temor! como enfrentarlo?!

Los miedos son frecuentes en el desarrollo de los niños, hace un tiempo leí bastante al respecto, pues Paloma manifestaba sentir angustia en ciertos lugares y situaciones de la vida diaria. Me parte el alma verla sufrir y por eso hice todo lo posible por ayudarla.

Hay algunas personas que dicen que se debe enfrentar el miedo, hablar al respecto y hacer sentir al niño que es normal lo que esta pasando... a mi esta táctica no me funcionó!
Esto solo hizo intensificar el tema... leí una recomendación sobre el temor en la noche específicamente y decidí aplicar lo que considere apropiado, eso sí en mi compañía todo el tiempo, realmente ví como Paloma evolució y muy rápido!



La idea es hacer énfasis en el opuesto, es decir el tema en este caso es el miedo, entonces tengo que recordar a Paloma lo valiente que ha sido en situaciones cotidianas que ella recuerde. Hablábamos de lo valiente que es cada vez que sube sola las escaleras del rodadero, o cuando se acercan los bichos en la finca y ella no sale corriendo, o cuando casi se cae y en lugar de llorar se recupero rápido para volver a jugar... por otro lado estoy convencida de que no enfrentar un miedo es justificar que si hay una razón real para temer. 
Paloma tuvo una época en la que se sentía muy insegura sin mi, fue a raíz del tiempo que estuvo en la clínica, no se quería apartar, ya no disfrutaba jugar sola y así con muchas otras cosas, al principio opté por cargarla todo día conmigo, pero hacerlo no fue del todo bueno para ella, pues cada vez se apegaba mas a mi y el miedo se hacia mas evidente, entonces cambié la estrategia, era claro que el cargarla conmigo era reforzar su creencia de no poder estar bien lejos de mamá. Seguí a su lado, pero empecé a pedirle cosas del cuarto (en algunas ocasiones se animaba a ir sola en otras íbamos juntas), a hablarle de lo bien que la pasa pintando en el estudio, de lo rico que es jugar a dormir los muñecos y siempre lo hacía enfatizando en que era algo que solía disfrutar antes y que podía seguir haciéndolo... También empezó a sentir miedo por la oscuridad, no quería ir sola a prender la luz, entonces decidí que la solución no es iluminar cada rincón de la casa, sino mejor recodar lo bien que ella sabia encender las luces, y acompañarla a hacerlo, de esta forma fue entendiendo que la oscuridad no es una razón para sentir miedo, no pasa nada si no hay luz pero siempre va a tener la posibilidad de tenerla.

Durante el proceso, no sabia si eran miedos reales, consentimiento excesivo, ideas mías, etapas del desarrollo, todo lo que la gente suele decir... eso me torturaba un poco, hoy es prueba superada, y aun no sé, cual era la razón, pero ya entendí que lo mas importante no es saber porque pasan este tipo de cosas, lo importante es pensar en solucionarlas y para mí, lo mejor ha sido siempre acompañarla con amor en el proceso de recobrar la confianza, tener mucha paciencia, procurar durante algunos días enfocar nuestra atención en el niño, y evitar situaciones que puedan complicarla aún mas.