lunes, 14 de septiembre de 2015

Recárgate de energia!

La naturaleza es la principal fuente de energía y los pies la parte del cuerpo con más puntos de entrada y salida.

Hace un tiempo cuando Paloma estaba muy pequeña la llevaba al parque y le quitaba medias y zapatos para que disfrutara del pasto, la tierra, el agua y todo lo que la naturaleza ponía a nuestra disposición. Este espacio servía para la exploración sensorial, pero además disfrutaba enormemente, pues le permitía reconectarse con la naturaleza, que era propiamente la esencia del lugar donde empiezo su vida.



Siempre hago énfasis en hacer actos conscientes, me parece fundamental enseñar a nuestros hijos la intención real y los alcances de cada actividad que hacen durante el día. El simple hecho de estar descalzos en el pasto jugando a la pelota puede tener ganancias increíbles, pero esto puede mejorar aún más con tan solo explicar y sentir lo que esta pasando:

Los pies son liberadores de sensaciones y sentimientos negativos, los despojamos de nuestro cuerpo transformándolos en energía vital que entra a renovar y curar. Esto permite al cuerpo prevenir que estos sentimientos y sensaciones negativas se somaticen mas adelante generando ansiedad, stress e incluso enfermedades. Claro un niño no  va entender todo esto, pero seguro si le fascinará saber que su corazón será mas fuerte y limpio si caminamos por el pasto, que puede ser mas feliz si saltamos en el agua, que sus músculos serán mas fuertes si ejercitamos los pies en la arena, y así con un lenguaje sencillo entenderá que su cuerpo estará mas sano con una actividad tan sencilla y divertida como esta.


Los pies tienen puntos de energia que debemos descubrir para poderlos trabajar. El ideal es ponerlos en contacto con superficies naturales como arena, pasto, tierra... sin embargo a veces el clima o los espacios a nuestro alcance no lo permiten, es entonces cuando debemos de igual formal liberarlos así sea dentro de la casa o en superficies artificiales.




Muchas personas son reacias a este tipo de actividades con los bebes pequeños e incluso con niños en edades avanzadas, por temor contraer enfermedades. Yo siempre vi infinitas bondades y desde los 10 hasta los 24 meses lo hice casi a diario, Paloma disminuyo notablemente los resfriados, evoluciono sus destreza motoras y sobre todo y lo mas importante: fue más feliz!!!

Esta semana retomamos la rutina que perdimos al entrar al jardín, y ojalá pueda seguirla cuando esté lista para volver a la escolaridad, pues con tan pocos días de practica se ve la diferencia!!!