lunes, 24 de agosto de 2015

Medidor de "vejez"

El mejor indicador para saber que ya pasamos la adolecencia, que somos plenamente adultos o incluso llegando a la vejez, es la expresión: "pareces una tía!" o "te ves como una abuela!" o mejor aun cuando nos decimos "Estoy hablando/comportando como una mamá y... un momento... YA LO SOY!!!"

Hace más o menos 4 años, un poco antes de quedar en embarazo, fuimos al cumpleaños de mi cuñada quien es apenas 4 años menor, parece más porque es come años pero NO! No son más!!! La fiesta no era la más alegre y sus comensales, no eran los más felices, nosotros como familiares e invitados obligados, nos hicimos aparte de los invitados de verdad. Sin darnos cuenta nuestra fiesta se empezó a prender y terminamos en un parrandon buenísimo todos revueltos, estábamos pasándola de maravilla cuando un amigo de mi cuñada dijo: "pásenle mas trago a la tía" yo casi muero al darme cuenta que YO ERA LA TÍA!!! inmediatamente empecé a hacer un escáner mental de que habría hecho pensar a este ebrio pedazo de persona que yo era tan mayor como para ser la tía!!!! Será mi bailado? Mi actitud? Mi ropa? Mi esposo? Mi hablado?... O TODO? Hay noooo!!! Que horrible, quería matarlo pero tenía que hacer como si no me importara, yo no tenía ni 30 años!!! Ahí entendí la connotación real del término TIA, es igual a persona "vieja". 


Tantas veces en la casa de mi abuelita tomando el té con mis primas nos burlábamos de todo lo que nos parecía viejo, y retrógrado con la expresión: "pareces una tía!" Es muy chistoso que en realidad varias de mis primas ya lo eran en ese entonces, pero nosotros en realidad hacíamos referencia a las nuestras, a las hermanas de mi mamá!!!! 
 

No pretendo parecer siempre de quince, es más estoy totalmente a favor de envejecer con dignidad, con orgullo y llevar los años bien puestos!!! después de todo ser mamá es una maravilla y parecerlo aun más... los vendedores me respetan, al entrar a un local comercial se acercan motivados, parece que la edad es también un indicador de solvencia económica... En los eventos familiares el comedor era para los "grandes" los chiquitos pasamos por nuestras onces y a las escaleras a comer!, ahora soy digna de una silla y un lugar en la mesa!!!, los niños pequeños ignoraban mi suplica para dejar de saltar, patear la silla, gritar y tantas cosas molestas, ahora con solo una mirada "firme" saben que deben parar de inmediato, pero ademas ya soy más tolerante, se nos olvida que fuimos niños también y tener uno nos devuelve la película, ahora no me importa sentarme al lado de un bebé en el avión, sonrío al pequeño vecino en el restaurante, le hago "ojitos" al pataletudo en la fila del mercado y sobre todo siento total consideración con la mamá que quiere morirse al ver que su hijo "incomoda" a los demás!

Después de todo, ser mayor no es tan malo, y de treinta me siento una  mujer absolutamente interesante!!!