miércoles, 19 de agosto de 2015

DEPRESION POST PARTO I

Mi ignorancia como madre primeriza me permitió pensar que la llamada depresión post parto estaba más cerca de ser un mito, que una respuesta real del sistema hormonal... 

Al mes de nacida Paloma, canté victoria: "a mi no me dio esa vaina, que dicha!!!" no conocí los entuertos, el post operatorio fue muy sencillo y poco doloroso, la herida cicatrizó bien... en fin, mi post parto fue de lujo!!! yo feliz, transcurrieron varios meses, hasta que... me volví la desalmada bruja del cuento de hadas!!! 

Me da pena reconocer que el titulo se queda corto, un comentario podía desatar la ira mas intensa jamas vista en mí... no sentía la tradicional tristeza de ganas de llorar y lamentarme, sino una profunda ira y desesperación, mi paciencia se agotaba con nada y recuperarla era todo en reto, la tensión era muy fuerte en la casa... seguía en controles mensuales con mi ginecóloga, a quien en medio de una consulta le comenté, ella me respondió: "eso es la depresión post parto!, seria muy bueno que visitaras un psiquiatra". 

Yo me sentí muy tranquila, por saber que no me había vuelto la bruja malvada para el resto de la vida, era algo temporal que tenia no solo una explicación lógica, sino ademas excusa medica!!!

En la primera consulta, este amable profesional de la salud mental me pregunto que pasaba, grave error, yo literalmente "me regué en prosa" durante dos horas!!! al terminar la sesión, me dijo: "bueno creo que lo mejor es que hagamos unas sesiones de psicoanálisis para encontrar el fondo del asunto", me comentó que cada sesión tenia un costo que incluía varios ceros, pensé en discutirlo con mi esposo y sacar la cita muy pronto pues realmente me había sentado de maravilla la cita.

Ese dia en particular estuve super feliz, tranquila y segura... después de comentar con Nicolas el tema del psicoanálisis el me propuso visitar otro especialista, tal ves con una tarifa mas accesible y yo acepté. Fui donde una señora bastante particular a quien le eche el mismo discurso, esta vez me advirtió (como si supiera mi antecedente) que teníamos solo 30 minutos, yo resumí y de igual forma le lloriquee mi historia... ella me propuso ejercicios mas sencillos y me quito la idea del psicoanálisis,  ese día igual me sentí feliz...

Después de este par de visitas, entendí que mi depresión, respondía simplemente al hecho de haber cambiado tan radicalmente mi vida, tan pronto deje de trabajar tuve que quedarme en total reposo, este cambio abrupto de actividad, más el hecho de interactuar 24 horas con un bebe, y sentir que no tenia derecho si quiera a pensar que quería otras cosas por miedo a ser una mala mamá, me llevaron a la depresión post parto, la parte hormonal también tuvo un papel importante, pero honestamente yo más que un terapeuta necesitaba un desahogo... luego llegaron mis amigas del parque a quienes les debo mi estabilidad emocional... luego les cuento de esta etapa de mi vida! 

Todas las mamás tenemos derecho a sentir, pensar o desear algo diferente, esto no nos convierte en la bruja del cuento, solo en princesas HUMANAS!!!