lunes, 1 de febrero de 2016

Que jardin???

Después de mi dolorosa equivocación de jardín infantil, me senté a pensar en que había fallado, pues obviamente no quería equivocarme dos veces. Mi principal error fue creer en las personas que dicen estar capacitadas, antes de oír lo que realmente me estaba diciendo mi hija con su silencio... 

Para muchos educadores es normal el llanto incesante de un niño, pues lo relacionan con altos niveles de consentimiento en casa, sugieren a sus padres dejar de atender sus suplicas pues esto los convierte en el centro de atención, recomiendan ignorar "pataletas" pues son producto de la tiranía, y justifican todo esto con el pretexto de que el tiempo hará que el llanto cese.

Yo conocía a mi hija, sabia cuando estaba feliz y cuando no, sin embargo tanta charla, instrucciones y consultas por parte del personal profesional que "sabia" del tema, terminó tapando mis ojos ante una realidad que estaba justo en frente.

No era el llanto, era su actitud, Paloma dejo de sonreír, dejo de ser tan feliz como lo era antes, y hasta llegue a confundir felicidad con resignación... entonces entendí que lo que debía buscar en una institución, era más concreto, más simple e irónicamente más fácil de encontrar:

Cuales son los métodos de ejercer la disciplina? Tenemos que buscar una metodología de crianza similar, es decir si nosotros en casa contenemos al niño o lo acompañamos cuando hace pataleta, no esta bien que en el jardín lo ignoren y dejen llorar hasta que el cansancio lo calme. Es importante preguntar, como manejan diversos temas: golpes, mordiscos, falta de apetito, pataletas, llanto... que sintamos sinceridad en las respuestas y que éstas se ajusten a lo que nosotros ejercemos en casa. 

Dejar muy claro la importancia de enterarse de TODO lo que ocurra con nuestro pequeño, sin importar si es muy grave, o hubo un error por parte del personal, no estamos exentos, pues somos humanos y tenemos que estar enterados para ayudar a solucionar. 

Ser muy claros con lo que estamos buscando y la importancia de mantener lo que se ha pactado en un principio, si en un principio nos hablan de profesionales en preescolar, psicología, nutrición, desarrollo físico, lenguaje, música, danza... no esta bien que con el tiempo sepamos que nuestros pequeños están en manos de personas con muchas cualidades, pero sin ninguna tipo de educación formal. 

Desconfíe cuando no le permitan entrar sin cita previa, o lo inviten a conocerlo en el momento en el que no hay niños, o las conversaciones con el profesor de su hijo tengan que incluir un testigo y ser estrictamente planeadas... tanto protocolo a veces no es organización, sino todo lo contrario!!! 

Como siempre lo he dicho, para mí, es fundamental que un niño vaya a su jardín para ser feliz! el ingles y las matemáticas pueden esperar, es algo innato que ocurrirá, pero éste es en el momento que determinara su escolaridad, es el momento en el que se aleja de mamá para conocer el mundo, es mejor preguntar sobre la calidad humana del personal, que hacer énfasis en el nivel académico con el saldrá! 




Lo mas importante es que el vinculo con nuestros hijos se refuerce a diario y que sea inquebrantable ante cualquier situación. Que sientan que pueden contarlo TODO sin temor a una reacción desfavorable por parte de sus educadores (padres y profesores), y deben ser escuchados siempre, los niños dejan mensajes ocultos que muchas veces pasamos por alto, a veces los tildamos de mentirosos o fantasiosos, pero puede que esa fantasía tenga un trasfondo enorme... De igual forma como mamás tenemos que oír nuestro corazón, que debe estar tranquilo y feliz!!!

Por ultimo aprendamos a entender su lenguaje no verbal, una rasquiña incesante en su cuerpo puede no ser una reacción alérgica, sino un signo de ansiedad, la ausencia de historias puede obedecer a la suplica de alguien, la falta de comunicación, la perdida de apetito, la falta de risa, y en general cualquier cambio en nuestro pequeño, es un grito de auxilio que tenemos que OIR con atención!!! Es mejor desconfiar que cegarnos y tener que lamentar después, de verdad los cuentos que oigo a diario son alarmantes, no permitamos que nuestros hijos sean presa de una institución que mide el éxito de su educación  con el extracto bancario!!!